Las sillas vacías

Espacio que persiste en la ausencia, silueta que el tiempo no borra. Esperan calladas, inmóviles, diálogos suspendidos, y risas disueltas en el aire, y además, gestos inacabados.

En sus formas resbala la luz, huella invisible del recuerdo, madera gastada, metal frío.

Y todo habla de susurros y de presencias convertidas en memoria.

No hay soledad, sino homenaje silenciado. La ausencia se vuelve palpable, tributo a quienes las ocuparon.

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